jueves, 28 de enero de 2016

Caión (A Laracha - A Coruña)


 La villa de Caión, con sus blancos caseríos agrupados en una pequeña península, es una de las pinceladas más pintorescas del litoral de la Costa da Morte, que el geógrafo grecorromano Estrabón denominó, hace dos mil años, Gran Puerto de los Ártabros, el cual llega desde el Cabo Prior (Ferrol) hasta las Islas Sisargas y el Cabo de San Adrián (Malpica).
 El nombre de la villa de Caión aparece por primera vez en 1334, y lo hace en un documento que se refiere a D. Fernán de Caión. La escasa información sobre el tema impide asegurar a quién perteneció la villa en tiempos medievales. Según el Recuento de las casas antiguas del Reino de Galicia (1530-1535) de Vasco de Ponte , se sabe que las propiedades pertenecientes en 1486 a Don Ruy Sánchez de Moscoso eran muchas, y eso hace pensar en el dominio por parte de los Montaos ,en cuyo linaje se incluye a Don Fernando Bermúdez de Castro, fundador de los Agustinos de Caión y que decidió establecer en las tierras de esta villa un convento debido al especial afecto que tenía a la orden de San Agustín.

 El puerto, que se encuentra mirando a oriente -defendiéndose así, de los vientos predominantes del noroeste-, ha tenido mucha importancia para los barcos comerciales de pesca. En la actualidad es un puerto de atraque de barcos deportivos y barcas de las gentes del lugar.
 Caión tenía su propio barrio de pescadores, conocido como Rueiro das Figueiras, ya que en tiempos pasados estuvo muy ligado a la pesca de la ballena.
 Se sabe que desde el siglo XIII se practicaba en las costas gallegas la captura de ballenas, aunque no eran los hombres de nuestras tierras los que se dedicaban a esta actividad, sino pescadores cántabros y vascos. Las ballenas capturadas eran preparadas para su envío a Francia en nuestras playas. Eso dió lugar a protestas de los marineros dado que los desperdicios contaminaban las aguas, provocando que las especies marinas que se capturaban abandonasen la zona. Esta oposición, unida al calentamiento de las aguas, hizo que las ballenas se alejasen de nuestras costas y, con ellas, los balleneros.
 Las actividades que hoy dan vida a este lugar son las que tienen como fin la pesca -ya sea de superficie con cerco o artesanal, por medio de nasas y artes menores- o la recogida de marisco. La sardina, el pulpo y el percebe forman el eje actual de la actividad de la lonja. 
 La playa se sitúa en un lugar de gran belleza paisajística. Es una playa resguardada, de aguas limpias y tranquilas, de arena fina y blanca. Se extiende a lo largo del paseo marítimo, desde Punta das Olas hasta A Furna da Auga Redonda.