jueves, 23 de octubre de 2014

"Independence of the Seas" & "Azura"



 Los cruceros "Independence of the Seas" y "Azura" recalaron hoy en A Coruña con unos 10.000 viajeros en su interior. Según señaló la Autoridad Portuaria son dos de los buques con mayor envergadura de las flotas internacionales, que estuvieron nueve horas en los muelles coruñeses.
 El "Azura", que viaja con 3.100 pasajeros y 1.200 tripulantes, llegó a la ciudad a las 07.15 horas en el muelle Calvo Sotelo Sur procedente de Cádiz y abandonó la ciudad a las 15.30 horas. El crucero, hermano del “MS Ventura”, fué testigo de la llegada del "Independence of the Seas" que atracó en el muelle de Trasatlánticos a las 11.45 horas, procedente de Madeira, con un total de 9.600 pasajeros, entre turistas y tripulación. A las 18.30 inició su partida hacia Southampton.
 Este barco, un clásico en el puerto de A Coruña, donde realizaba varias escalas a lo largo del año, se despidió hoy definitivamente de la ciudad herculina al decidir la naviera “Royal Caribbean”, destinarlo a cubrir diferentes rutas por el mar Caribe.
 El mes de octubre es uno de los que más afluencia de pasajeros registra en la ciudad, ya que están programadas un total de once escalas. La Autoridad Portuaria prevé que en el cuarto trimestre del año pasen por A Coruña 40.000 personas en 22 buques.

  
(Tenéis que disculparme el movimiento, a veces excesivo de la imagen, pero está hecho todo a pulso)

miércoles, 22 de octubre de 2014

Torre de Hérules y Caracola



 Hoy tenemos la oportunidad de observar la Torre de Hércules al atardecer, desde el extremo de Punta Herminia en donde está la escultura de la Caracola, una obra de Moncho Amigo realizada en acero sobre una base de hormigón, una gran mole de más de siete mil kilos de peso, situada de espaldas al mar.
 Pueden ser múltiples los significados de una caracola, de un objeto tanto natural como fantástico. 
 Basta acercarse a este enorme cuerno para sentir las energías que provienen del mar. Protector de los sonidos y de las vibraciones del Atlántico, el monumento de la Caracola es una obra que simboliza un cuerno de la abundancia.

martes, 21 de octubre de 2014

"Entrando en A Coruña"



 Esta es la llegada, el paso día 18, del barco “Vriesendiep” a A Coruña, todavía en aguas del golfo Ártabro, a la altura de la Torre de Hércules, poco antes de su entrada a la ría.
En el vídeo se puede observar como el práctico sale a su encuentro para dirigirlo al punto de atraque en el puerto donde el “Vriesendiep” descargó varilla y alambrón.


viernes, 10 de octubre de 2014

Zanzíbar (por Inés R. Ferradáns)



Música: "Couléléiko" (Löhstana David)

“Muchos son los llamados y pocos los escogidos”, esta frase bíblica se puede aplicar a cualquier actividad, pero seguramente en el mundo artístico adquiere una mayor relevancia.
 Mucha es la gente que se dedica a la fotografía, ya sea de una forma profesional o como afición y en la actualidad, con la digitalización y especialmente con los teléfonos móviles, prácticamente todo el mundo es un “fotógrafo” en potencia.
 Hoy quiero reivindicar la sensibilidad artística en este terreno de una gran amiga, Inés Rodríguez Ferrandáns que posee una capacidad e intuición especial para captar e inmortalizar momentos cotidianos que, a la mayor parte de nosotros nos pasan desapercibidos, algo que se puede observar, como queda demostrado de una forma incuestionable, en esta serie de fotos obtenidas en su último viaje a Zanzíbar, el archipiélago perteneciente a Tanzania que quedó magníficamente reflejado en el objetivo de la cámara de Inés. 

 Tras ver las imágenes no lo dudé, solicité su permiso para poder realizar un vídeo y ella, generosamente, me concedió su autorización. Este es el resultado que, espero y deseo esté a la altura que las fotos merecen.
¡¡¡Gracias Inés!!!.

jueves, 9 de octubre de 2014

A Coruña en 360º



 Aunque el día no fuese el mejor para grabar este vídeo, creo que A Coruña es una ciudad que siempre es digna de ser vista y admirada desde cualquier lugar y en cualquier circunstancia. 
 Hoy la muestro desde esa atalaya privilegiada que es la Torre Hercón, el edifico más alto de la ciudad. 
 Perdonarme si peco de un excesivo "coruñesismo", pero lo llevo en la sangre. Espero que os guste y lo disfrutéis tanto como yo.
 (Toda la grabación está hecha con el móvil, eso "disculpa" los fallos que pueda haber...)
 

miércoles, 8 de octubre de 2014

Ría de O Barqueiro - Estaca de Bares



 Adentrándose en el mar para separar las aguas del Atlántico de las del Cantábrico, Estaca de Bares es el punto más septentrional de toda la península ibérica.
 Está 400 km más al norte que Nueva York, pero por este lado del Atlántico pasa la cálida corriente del Golfo. Así que estas aguas no se congelan... pero viven en constante agitación, porque en Estaca de Bares el mar es el hijo del viento.
 Desde este promontorio gris, verde e imponente se domina una vista espectacular. Estaca de Bares es uno de los mejores puntos de observación de aves de Europa, de hecho cuenta con una estación ornitológica permanente. Miles y miles de aves pasan por aquí cada año, en especial de septiembre a diciembre, por lo que para especialistas y aficionados de todo el mundo este es el paraíso.

 

lunes, 6 de octubre de 2014

Playa del Silencio



 Probablemente sea la playa más bella de todo el occidente asturiano y aún, a pesar de su belleza, se conserva intacta a la presión turística.
 Espectaculares islotes de diferentes tamaños la cierran por sus márgenes.
 Está situada próxima al pueblo de Castañeras, entre Soto de Luiña y Novellana e incluida dentro del Paisaje Protegido de la Costa Occidental.

 Playa del Silencio, cuya ubicación la protege del bullicio. Playa del Silencio que acoge viajeros más que turistas. Adentrada muy cerca del nacimiento de la costa occidental de Asturias. Se diría que la montaña quiere invadir la arena, que la vegetación que en ella se encarama ambiciona cubrir la poca superficie arenosa que tiene a sus pies. El agua salada pela las rocas que en ella se adentran de cualquier verdor. Sin embargo, hay una pequeña roca, como montaña en miniatura, redondita, con formas para enfundarse un miriñaque que sí está cubierta de verde, gracias a que no siempre se hace isla en aguas poco profundas. 
 Desde la playa del Silencio nos encontramos con una de las metáforas más perfectas que pueden definir el singular encantamiento de Asturias. Una playa pequeña que se esconde para acoger a los que se sienten fugitivos de la cotidianidad. Una playa pequeña con la que se topa todo aquel que consigue abrir un paréntesis en la lucha del día a día. Una playa pequeña que es un respiro para el peregrinaje por el occidente astur desde su vertiente costera. 
 Desde la playa del Silencio, en un momento en que el sol resplandece tras la lluvia, en uno de sus haces bajan temblorosos hacia nosotros estos otros versos de Blas de Otero: «Entonces a mí puedes/ venir, llegar, oh, pluma que deriva/ por los aires más solos:/ yo tenderé y tiraré hacia arriba,/ altos sueños, mis redes,/ para que eterna, si antes fugitiva,/ entre mis alas, no en mis brazos, quedes». 
 Es el sueño que baja hacia nosotros. Volador y furtivo. Y que decide posarse en esta playa, sorda a lo que acontece fuera de ella. Receptiva al que la busca como refugio.
 Sus rocas se vuelven espejo del misántropo que hay en nosotros y al que muy frecuentemente necesitamos encontrar. Y liberar. Porque su hallazgo nos hace libres. Nos pone alas. Alas que encuentran su energía en estas olas. En estas olas de la playa del Silencio.
 (LUIS ARIAS)
 

sábado, 4 de octubre de 2014

El Angliru



 Se han escrito páginas y páginas acerca del Angliru y de todo lo que en él ha sucedido desde que la familia ciclista descubrió las pendientes que conducen al cielo. Desde siempre el Angliru estuvo destinado a ser algo grande, lo único que faltaba era encontrar el momento apropiado para que todas las miradas se volviesen hacia él y descubriesen su personalidad. 
 En el año 1999, con la llegada de la Vuelta Ciclista a España, el Angliru se convirtió en el coloso asturiano que consiguió que ciclistas consagrados en mil carreras echaran el pie a tierra. Desde ese momento se reinventaron unas cuantas metáforas. Lo que hasta la fecha se conocía como la subida a La Gamonal pasó a llamarse “L’Angliru, el Olimpo del Ciclismo”.
 La Cueña Les Cabres, Cobayos y otros nombres habituales en la toponimia local pasaron a “formar parte de la leyenda del ciclismo nacional e internacional”, e incluso hubo quien situó el infierno a ras de asfalto.
 En el Angliru se hace posible el más difícil todavía. Las piernas y la mente entablan una batalla tan épica como la inclinación de la cuesta a la que se enfrentan. El 23,5% de pendiente de la Cueña Les Cabres rompe las piernas y pone a prueba la fortaleza mental del escalador más consagrado.
 Aquí la palabra sufrimiento se hace cuerpo pero exige el alma. Como escribió Manuel Rivas: “Dios es humano, pero el ciclismo es inhumano. Desafía los límites del esfuerzo físico. Exige una doma continua, sin la menor concesión, del propio cuerpo”. Está claro que en el Angliru Dios mostró su peor cara. 1570 metros, 1255 metros de desnivel, una pendiente máxima de 23,5% y una longitud de 12,5 kilómetros. Esta es la realidad hecha cifras.
 Pero no sería justo hablar del Angliru y mencionar sólo las gestas ciclistas. 

 Otros muchos deportistas han encontrado en la Sierra del Aramo un campo de entrenamiento a cielo abierto que combina a la perfección el nivel de esfuerzo con la belleza propia de un “Paisaje Protegido”. Senderismo, escalada, travesías con esquís y otros deportes de montaña tienen el escenario perfecto en el Angliru.
 Cinceladas a golpe de aire y agua, las laderas del Aramo han sabido esperar serenas su momento y lo han encontrado de la manera más elegante posible: simplemente estando. Así son las cosas de los dioses, una aventura para los humanos que un buen día descubren que tienen el paraíso al alcance de su mano.