miércoles, 7 de junio de 2017

Balcón y escultura "Expedición Balmis" (A Coruña)



 El balcón y la escultura “Expedición Balmis”, se encuentran en dos puntos de A Coruña como recuerdo y homenaje a una misión considerada como la primera expedición sanitaria internacional de la historia.
 En el balcón podemos contemplar unos monolitos con los nombres y las edades de cada uno de los 22 niños que participaron en la misión, excepto el de uno de ellos que murió durante la travesía y se desconoce su nombre, aunque también tiene justamente su placa.
 La escultura representa la figura de Isabel Zendal, primera enfermera internacional en la ayuda humanitaria de la historia, junto a dos niños.
 El 30 de noviembre de 1803 partía del puerto de A Coruña la expedición filantrópica de la vacuna contra la viruela a bordo de la corbeta María Pita. 
 Comandaba la expedición el doctor alicantino Francisco Balmis, promotor de la iniciativa; José Salvany y Lleopart era su segundo y con ellos viajaban dos ayudantes, dos practicantes, cuatro enfermeros y la rectora del Hospicio de A Coruña, Isabel Zendal, junto con 22 niños huérfanos de entre tres y ocho años. Zendal, la única mujer de la expedición, fue como una madre para aquellos jovencitos y su presencia fue vital para el éxito final de la expedición.
 Para que la cadena de conservación de la vacuna no se rompiese, dos niños eran vacunados cada nueve o diez días. En ese tiempo salían las erupciones en los brazos que habrían de proveer el valioso linfa para inocularlo en otros dos muchachos, al tiempo que se guardaba una muestra, la más fresca, en un envase especial que quedaba protegido al vacío.
 Los riesgos, pese a la ingeniosa solución, eran abundantes. A veces los niños se rascaban y explotaban las ampollas y en ocasiones, se traspasaban la enfermedad al entrar en contacto mientras dormían, lo que obligaba a la tripulación a someterles a una estricta vigilancia.   
 La primera escala de la expedición se hizo en las Islas Canarias, donde fue recibida con honores y se realizaron vacunaciones en masa, para después continuar la travesía hacia las Américas. Arribaron en Puerto Rico, donde Balmis se llevaría su primera decepción al conocer que la vacuna ya había sido trasladada desde la isla danesa de Saint Thomas y administrada por el cirujano Francisco Oier lo que molestó mucho a Balmis que acusó a su colega de temerario y de mala praxis. Oier le demostraría al doctor su profesionalidad al exponer a sus propios hijos a la enfermedad, resultando que ambos estaban perfectamente inmunizados.
 En Puerto Rico no hubo vítores, ni honores, ni siquiera vacunaciones y en cierto modo, lo que Balmis evidenció fue cierta frustración por lo inútil de su llegada tras una larga y costosa travesía. En todo caso, la expedición filantrópica de la vacuna tendría tiempo para demostrar su tremenda utilidad en la siguiente escala, en Venezuela, donde se realizaron vacunaciones en masa dividiéndose después la misión en dos grupos. Uno, al mando de Balmis, zarpó a Cuba y el otro, comandado por Salvany, descendió por el continente dedicando el resto de su vida a esta misión pasando por Panamá, Colombia, Bolivia, Perú, Chile y Ecuador; cinco años después falleció, cuando trataba de llevar la vacuna a Buenos Aires.
 Balmis, por su parte, pasaría por Cuba, México y Guatemala, partiendo en febrero de 1805 a Filipinas, donde llegaría tras una travesía llena de complicaciones junto a otros 25 niños mexicanos. De Filipinas, Balmis partiría a Macao y Cantón, introduciendo por primera vez la vacuna en el continente asiático. Agradecido por su labor filantrópica, el gobernador de Macao, por entonces colonia portuguesa, premió a Balmis y sus hombres con un pasaje a Lisboa.
 El 14 de agosto de 1806, tres años después de haber partido de A Coruña y después de circunnavegar el globo, el doctor Balmis atracaba en Lisboa y se desplazaba a Madrid en transporte oficial. 
 Había vacunado a 250.000 personas, en su mayoría niños. Otras tantas serían vacunadas en los años posteriores a su llegada, gracias a los conocimientos que él dejó.
 El de Balmis fue el primer programa de vacunación en masa de la historia y no existe misión filantrópica de una magnitud comparable. Su expedición fue un bello ejemplo de lo que la ciencia y el espíritu aventurero podían hacer por la humanidad. Si América vio mermada la letal influencia de la viruela un siglo y medio antes de que fuese totalmente erradicada de la faz de la tierra, en gran parte, fue gracias a la labor de Balmis, de sus hombres y de aquellos 22 niños gallegos que fueron auténticas probetas humanas. 

viernes, 24 de febrero de 2017

El "otro" banco de Loiba (Loiba-Ortigueira-A Coruña)


 A muy poca distancia, unos cientos de metros, del conocido como “El mejor banco del mundo”, se encuentra otro desde el que también se pueden contemplar unas espectaculares vistas de los acantilados de Loiba.
 Mucha gente acude hasta allí y se fotografía sentada en él, en la creencia de que se trata del “auténtico”, aunque no tenga en su respaldo la ya famosa inscripción “The Best Bank of the World”.
 En la actualidad, hay una señalización clara que evita la confusión, pero este otro banco no desmerece nada en absoluto del anterior, por lo que también es digno de ser visitado. 

jueves, 23 de febrero de 2017

"El mejor banco del mundo" (Loiba - Ortigueira - A Coruña)

   
 El 2 de junio de 2009, Rafael Prieto, vecino de la comarca de Ortegal, colocó un banco al borde de los acantilados de Loiba para que sus hijos adolescentes y sus amigos, dejasen de acomodarse sobre las rocas. 
Le llamaban "o pensadoiro", un sitio para pensar, actividad idónea en una zona tan hermosa.   
 Más tarde, alguien (se dice que unos turistas escoceses), hizo una inscripción en el banco: "The Best Bank of the World", lo que en inglés quiere decir el mejor banco de dinero, no de sentarse (que debería ser "bench").  
 Hay quien piensa que se trata de un error, otros en cambio, creen que "bank" se refiere al tipo de acantilado.

  (Desafortunadamente, el día que grabé el vídeo, había una niebla y una bruma que impedían contemplar con claridad las magníficas vistas que se pueden observar desde el banco)
 

domingo, 8 de enero de 2017

Playa de Porcía (El Franco - Asturias)

 
  Los meandros y estuario de Porcía, tributan sus aguas al Cantábrico en esta preciosa playa que tiene merecida fama de ser una de las más bellas del occidente asturiano.
 Se extiende a lo largo de 240 metros y está compuesta de arena fina y gruesa, así como cantos rodados que las pleamares inundan por completo.
 Su disposición es la típica de una barra arenosa de cierre de estuario, originado éste por el río homónimo, que tierra adentro serpentea formando meandros a lo largo de un estrecho valle litoral.
 El conjunto de playa y estuario, con marismas y dunas de pequeña extensión, es refugio de aves migratorias y tiene un enorme valor natural y paisajístico, con vistas a los islotes del Boy.
 Posee varias islas: Isla Grande, Isla Pequeña y Gavioteiro.
 En junio de 1929 naufragó el carguero holandés “Valkenburg”, que se dirigía al Puerto de Rotterdam cargado con más de 3.000 toneladas de mineral de hierro. Se cree que el mineral que se hundió es el que atrae a los relámpagos de la zona.


miércoles, 4 de enero de 2017

Tazones (Villaviciosa - Asturias)


 Retomando mi reciente periplo por el Principado de Asturias hoy os acerco a Tazones, un pueblo del concejo asturiano de Villaviciosa.
 Villa marinera cercana a la desembocadura de la ría de Villaviciosa, Tazones fue en el pasado importante puerto ballenero, y también fue el lugar en el que rey Carlos I pisó por vez primera tierra española procedente de Flandes, el 19 de septiembre de 1517, para hacerse cargo de su corona. 
 Actualmente es muy conocida por sus pescados y mariscos y por ser uno de los puertos pesqueros más pintorescos de la costa asturiana, no en vano sus casas y callejuelas conforman un espacio multicolor que nos transporta en el tiempo.
 Entre sus casas llama la atención la “Casa de las Conchas”, en el barrio de San Roque, una casa con la fachada totalmente cubierta de conchas de diferentes formas, tamaños y colores.
 Tazones, con 254 habitantes, guarda la esencia de la aldea asturiana, pero en este caso de una aldea peculiar, con hórreos, pero abierta al mar, con aires de villa.




martes, 20 de diciembre de 2016

Belén Popular Asturiano

 

 Desde 1995 se exhibe, primero en Valdepares y después en La Caridad, el “Belén Popular Asturiano” con movimiento. Una obra que, José Ramón Díaz Martínez, (fallecido en 2014), fue construyendo a lo largo del tiempo y que, año tras año, se va aumentando y completando.  
 Actualmente cuenta con más de cien figuras con movimiento y otras doscientas estáticas. Las figuras van desde diez a seis centímetros de altura y se distribuyen en una superficie de unos treinta metros cuadrados.
 En él se representan las estampas típicas de los belenes populares, así como otras del entorno asturiano, algunas ya olvidadas tras haber caído en desuso por el paso del tiempo, lo que además convierte este belén en singular al tratarse de un pequeño museo etnográfico.



sábado, 17 de diciembre de 2016

Tapia de Casariego

 En mi recorrido por el Principado de Asturias era obligada una visita al municipio de Tapia de Casariego, situado en la costa occidental astur.
 Es reciente la historia de Tapia, ya que hasta mediados del siglo XIX su territorio pertenecía a Castropol.
 
En el año 1154 pasó a manos del Obispado de Oviedo, cedido por el rey Alfonso VII.
 

 En 1580 la desamortización llevada a cabo por Felipe II dió la independencia jurisdiccional a los vecinos de Tapia y Salave. Pero no sería hasta el siglo XIX cuando Tapia consiguió tener un ayuntamiento propio.
 Fernando Fernández-Casariego fue el artífice de la conversión de Tapia en una villa, a partir de la aldea primitiva, logrando que el gobierno aceptase en 1863 la creación del nuevo concejo de Tapia, independiente de Castropol.
 En la zona se han encontrado materiales prehistóricos correspondientes al paleolítico inferior y propios de la cultura achelense, lo que indica que el asentamiento humano en el lugar es secular.
 Hoy Tapia de Casariego es un importante centro vacacional estival y de ocio.